Ritmos Biológicos y Trabajo

Introducción

La existencia de los ritmos biológicos, se conoce desde los tiempos mas remotos, habiéndose dado diversas interpretaciones y dando lugar a derivaciones naturales o seudo culturales de diferentes índoles.

Debemos de tener en cuenta que todo esta relacionado con el tiempo y desde Aristóteles, el tiempo se vincula al movimiento, pero el verdadero problema se plantea al intentar establecer las posibles relaciones existentes entre el tiempo, el movimiento y la biología, que en cierto modo, es simultáneamente movimiento y tiempo en versión espacial estructurada.

Para Hipócrates, existía un principio común regula el organismo y el universo.

Al margen de estas consideraciones teóricas, hoy es común afirmar que existe una periodicidad cósmica que con los cambios en la intensidad de la luz, la alternancia día y noche., la sucesión de las estaciones, etc, origina modificaciones en la temperatura, la dirección de los vientos, la composición iónica del aire, todo lo que contribuye a configurar una visión rítmica del ambiente en el que la vida en general y la vida del hombre en particular tienen necesidad de desarrollarse.

La vida desde la célula al organismo, esta regida por un orden jerárquico ordenado desde el código genético contenido en el mapa cromosómico. Pero es el caso que el mapa cromosómico, puramente molecular, esta montado sobre otro estrictamente energético que determina su configuración y en cierto modo su función en relación con la propia identidad del sistema y de la posición de éste en el suprasistema específico-ecológico o dicho de otra forma, en la biosfera y en el cosmos.

Partiendo del equilibrio energético intramolecular, toda la actividad orgánica está sometida y posiblemente condicionada, a factores extrabióticos que contribuyen a orientar los esquemas familiares y sociales y la evolución general de los sistemas vivos sincronizándolos con su ambiente en el sentido más amplio.

Cronobiología

El organismo es solo el instrumento operativo de la vida humana, definible como el espacio morfológico funcional del cuerpo, o dicho de otra forma, de las estructuras que se integran al sistema vital del hombre. Este espacio morfológico-funcional se resuelve en equilibrio dinámico lo que nos obliga también a introducir en la ecuación el factor tiempo.

El análisis seriado del tiempo ha demostrado que la mayor parte de los fenómenos biológicos responden a un desarrollo cíclico periódico. De este modo su característica principal es una variabilidad temporal `periódica equivalente a un ritmo.

La cronobiología se ocupa de los ritmos biológicos y de su posible sincronización con los ritmos cósmicos, o sea que es la temporización de los fenómenos biológicos. Bella han sido encargada de demostrar la existencia de los ritmos externos e internos tanto en los sistemas ecológicos, como en los grupos sociales y en los individuos de diversas especies y de cómo esos ritmos en cada individuo, abarcan desde la actividad y multiplicación celular, al metabolismo, las secreciones internas y el comportamiento.

Para F. Del Pozo, existe un sistema endógeno que marca el ritmo en forma de reloj biológico, gracias al cual los sistemas vivos son capaces de orientarse y orientar sus actividades en el tiempo, lo cual puede ser sumamente interesante en el área de la racionalización del trabajo y de la ergonomía.

Ritmos Biológicos

El periodo es la constante que define el ritmo y según la duración de aquel se establece unas clasificaciones de los diferentes ritmos conocidos.

El organismo como sistema

No es vana la referencia a la teoría general de los sistemas en el contexto de la cual el organismo humano se identifica como un sistema abierto integral, unitario, autorregulado y mantenido en estado de equilibrio dinámico.

A todos los niveles de su organización se manifiesta el efecto de los ritmos a través de los cuales realiza la integración de los tiempos neuronal, hormonal, celular y cósmico.

Creonoergonomía

La Cronoergonomía propiamente dicha, es la encargada de la definición y distribución racional del trabajo y del descanso en el marco del tiempo biológico.Existen varias definiciones de Cronoergonomía, pero una valida podría ser la siguiente: la aplicación del esfuerzo según la distribución cronobiologicamente racional del trabajo y del ocio, sin perder de vista que el ocio no tiene por que ser necesariamente inactivo.

Motivación y aprendizaje

La relación entre motivación y aprendizaje es recíproca, el aprendizaje está motivado y los motivos son aprendidos. El hombre tiene necesidades no biológicas, sentimientos, formas de pensar, de enjuiciar, de valorar, que son aprendidas. El hombre nace inseguro y necesita ayuda. Es la educación la que le presta ayuda, educación que recibe socio culturalmente en la sociedad. Al educar se orienta hacia unos objetivos. Los objetivos no están en la naturaleza humana, sino que están determinados por la ética y la interpretación de la existencia y pueden ser adoptados de forma reflexiva o por convención.

La motivación en el proceso de aprendizaje, sigue estos pasos:

  1. Se crea una situación de necesidad que provoca una tensión.
  2. Se vislumbra un objetivo capaz de satisfacer esa necesidad.
  3. Se inicia el esfuerzo o la acción para solucionar la dificultad, de una manera desordenada u ordenada.
  4. Satisfecha la necesidad disminuye la tensión y el individuo “aprende” a comportarse en situaciones parecidas

Motivación y Enseñanza

Si las numerosas investigaciones, realizadas sobre el aprendizaje por los psicólogos y los pedagogos han puesto de manifiesto la importancia decisiva de la motivación en el aprendizaje es lógico que los teóricos de la enseñanza y quienes la levan a la práctica no tengan más remedio que tener en cuenta la motivación.

Desde el punto de vista pedagógico, las motivaciones se han de renovar continuamente y han de estar estructuradas de tal forma que siempre exista por lo menos una expectativa, enfoque o dirección de acción. El éxito de los cursos depende en gran parte de que existan motivaciones acertadas, puesto que el alumno bien motivado sigue aprendiendo incluso fuera de los cursos, mientras que en el alumno no motivado de poco le sirve la enseñanza que se le dé.

Uno de los problemas que presenta la motivación de una clase son las diferencias individuales que en ocasiones, llegan a ser de gran consideración.

Al aplicar una cierta motivación a un grupo, las respuestas de individuo dependen de:

  • La situación global y la situación para el sujeto.
  • Las capacidades del sujeto para esa determinada materia o tarea.
  • El nivel de aspiración y las expectativas del sujeto.
  • La sensibilidad individual a la sobrecarga emocional.
  • El sentimiento de responsabilidad personal en el resultado de su trabajo.
  • El grado de dificultad de la materia.

Naturaleza de la Motivación

La motivación puede definirse como el conjunto de factores que aumentan el esfuerzo de un individuo para realizar una actividad. Es el conjunto de factores que dirigen el comportamiento humano hacia la consecución de algo que se desea o se necesita.

Joung define la motivación como el proceso que suscita o incita una conducta, sostiene una actividad progresiva; canaliza la actividad en un sentido dado. Entonces podemos llamar motivación a todo lo que despierta, dirige y sostiene la conducta.

El término motivación es un vocablo relacionado con “motivo”, que tiene su origen en el latín, “motus”, movimiento. Motivo es lo que nos mueve, lo que hacemos por algo.

Podemos citar, entre estos factores, los fenómenos psíquicos, impulso, ambición, necesidad, instinto, tendencia, afán, deseo, intención. Todos ellos son procesos motivacionales, generalmente, aunque a veces puedan existir actitudes inoperante que carezcan de motivo o motivos que no se justifiquen como respuesta a una necesidad.

El hombre tiene como causas motivadoras sus necesidades fisiológicas, pero existen otra serie de motivos de tipo social y que no tienen su base en el funcionamiento orgánico del cuerpo. Estos motivos son aprendidos y no innatos, adquiridos en el proceso de interacción con otros seres humanos en un determinado medio y conducta social.

En general, se distinguen dos tipos de motivos: los fisiológicos y los sociales.

Los fisiológicos se originan en las necesidades fisiológicas y los procesos de autorregulación del organismo, son innatos. Los motivos sociales, son adquiridos a lo largo del curso de la socialización en una cultura determinada.

VI Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo

 logo_mtas.gif

 

 Casi una cuarta parte de los trabajadores cree que el trabajo está afectando a su salud

 

En cuanto a las condiciones de seguridad, el 71% considera que está expuesto a algún riesgo de un accidente, sobre todo en el sector de la construcción

6 nov 07.- El 22,5% de los trabajadores españoles, casi una cuarta parte del total, cree que el trabajo está afectando a su salud, según los datos de la VI Encuesta Nacional de Condiciones de Trabajo (ENCT) publicación que, desde hace 20 años, elabora el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, para mantener un conocimiento actualizado de las condiciones en que los trabajadores realizan sus tareas.

De acuerdo con los resultados, los colectivos que se consideran más afectados son los conductores, artesanos, mecánicos y personal sanitario y las dolencias que con más frecuencia atribuyen al trabajo son el dolor de espalda, el de cuello y el estrés.

Para la realización de la Encuesta se han efectuado un total de 11.054 entrevistas a trabajadores autónomos y asalariados, 58,5% hombres y 41,5% mujeres, con un margen de error de + 0,95%.

Como conclusiones generales de la ENCT podemos destacar:

En relación con la Organización de la Prevención, el 55% de los trabajadores manifiesta que en su centro de trabajo está designado delegado de prevención. En las empresas de mayor tamaño el porcentaje llega al 85%.

En el apartado de las Actividades Preventivas realizadas por las empresas, se han llevado a cabo estudios o análisis en una cuarta parte de los puestos de trabajo, más frecuentemente en el sector Industria, y dentro de él en las ramas de Química y Metal. La frecuencia de los estudios es casi la mitad en los puestos de trabajo ocupados por trabajadores con contrato temporal (18%), frente a los de contrato indefinido (34%).

Los aspectos más frecuentemente analizados son: las posturas de trabajo, esfuerzos físicos y movimientos repetitivos, la seguridad de las máquinas y el ruido, entre otros. Como resultado se adoptaron medidas, sobre todo en la modificación de instalaciones, maquinaria, equipos o materiales.
CASI UN 10% RECHAZÓ EL RECONOCIMIENTO MÉDICO

Por su parte, más de la mitad de los trabajadores pasaron reconocimiento médico el año pasado, mientras un 8% que tuvo oportunidad de hacerlo no la ejerció y a casi cuatro de cada diez trabajadores no se les ofreció esta posibilidad por parte de la empresa. En este colectivo se encuentran en mayor medida trabajadores agrarios, de microempresas, contratados temporales, mujeres, menores de 25 años y trabajadores de nacionalidad distinta a la española.

En cuanto a las Condiciones de Seguridad, un 71% de los trabajadores se encuentran expuestos a algún riesgo de accidente en el desarrollo de su trabajo. Este porcentaje alcanza las frecuencias más altas en el sector de la construcción y, por ocupación, los conductores de vehículos, los trabajadores de construcción y minería y los mecánicos, reparadores y soldadores.

Los riesgos señalados con mayor frecuencia por los trabajadores son: cortes y pinchazos (29%), golpes (26%), caídas de personas al mismo nivel (19,3%), caídas desde altura (15,8%), caídas de objetos o herramientas (13,3%) y los accidentes de tráfico (12%) y como causas de los riesgos, los trabajadores se inclinan en un 45% por las distracciones, descuidos, despistes y falta de atención; un 19,4% considera que es por trabajar muy rápido y un 17,8% por cansancio o fatiga.

Dentro de las Condiciones Ambientales se ha analizado la exposición de los trabajadores a contaminantes químicos y biológicos, además de estudiar el ambiente térmico y la exposición al ruido.

En conjunto, el 27,5% de los trabajadores manipulan o respiran productos tóxicos o nocivos, fundamentalmente en los sectores de construcción e industria. De ellos, el 13,4% afirma no conocer los posibles efectos perjudiciales para su salud.

En relación a las condiciones térmicas, el 24,4% de los trabajadores que no realizan su trabajo al aire libre considera inconfortable la temperatura en su puesto de trabajo, sobre todo los pertenecientes al sector agrario y de la construcción, mientras que los del sector servicios manifiestan disponer de mejores condiciones de temperatura y humedad en su trabajo.

En el resto de condiciones medioambientales, el 37% indica que en su puesto de trabajo tiene que soportar un ruido molesto, elevado o muy elevado; el 14% vibraciones, y el 8% considera que está expuesto a la presencia de radiaciones en su trabajo.

DEFICIENCIAS EN EL PUESTO DE TRABAJO

La ENCT recoge también las opiniones sobre el Diseño del Puesto de Trabajo, que evidencia que el 30,7% de los trabajadores considera deficiente algún aspecto del mismo. Los más molestos tienen que ver con disponer de muy poco espacio (14,7%) o tener que alcanzar herramientas u objetos que obligan a estirar mucho el brazo (11,5%).

En lo que respecta a la Posición de Trabajo Habitual la mayoría de los trabajadores está normalmente de pie andando frecuentemente (42%) o de pie sin andar apenas (22,4%). Las posiciones de mayor penosidad se dan en agricultores, ganaderos, pescadores y marineros, profesiones en las que un 15,4% trabaja con la espalda doblada.

Las Demandas Físicas de Trabajo más frecuentes son las de realizar movimientos repetitivos de manos o brazos (55,4%) y las de mantener una misma postura (52,4%). Por ocupaciones destacan los porcentajes de trabajadores de la industria tradicional, artesanos y obreros en producción industrial mecanizada que, con mucha frecuencia, realizan movimientos repetitivos de manos o brazos (75,9% y 70,7% respectivamente). La frecuencia entre los que tienen que mantener una misma postura es muy alta entre camioneros, repartidores y taxistas (78,7%), así como entre empleados administrativos (71,7%).

EL 75% TIENE MOLESTIAS MUSCULOESQUELÉTICAS

El análisis centrado en las molestias musculoesqueléticas evidencia que suelen sentirlas el 74,2% de los trabajadores. Las más frecuentes están localizadas en la zona baja de la espalda (40%), la nuca/cuello (27%) y la zona alta de la espalda (26%).

Por profesiones, el personal sanitario, los agricultores, ganaderos, pescadores, marineros, camioneros, repartidores, taxistas y conductores son quienes mayores molestias manifiestan. La edad también es un factor a considerar ya que mientras que en los trabajadores entre 16 y 24 años la frecuencia es de un 65,8%, entre los de 65 y más llega al 80%.

Las variables relacionadas con la Carga Mental obtienen elevados porcentajes de afectación. La realización de la tarea requiere en gran medida tener que tratar siempre o casi siempre directamente con personas (44,7%), mantener con la misma frecuencia un nivel de atención alto o muy alto (41%) o realizar tareas muy repetitivas y de corta duración (22,1%).

Entre los factores psicosociales, si se refiere al apoyo social en la empresa, en el 67% de los casos cuando el trabajador requiere ayuda la encuentra entre los compañeros. Por otra parte, el 54,9% dice tener oportunidades de aprender en su trabajo, frente al 21,8% que manifiesta no tenerlas.

En cuanto a otros aspectos del trabajo, el 21,4% no puede decidir cuándo coger las vacaciones; el 23,8% no puede variar su método de trabajo; el 23,5% no puede modificar la distribución o duración de las pausas; el 21,9% no puede modificar el orden de las tareas y el 11,7% no tiene libertad para poner en práctica sus ideas.

LA INESTABILIDAD LABORAL GENERA SÍNTOMAS PSICOSOMÁTICOS

Los trabajadores que manifiestan menor estabilidad en el empleo, que lo pueden perder en breve, presentan un porcentaje más elevado de síntomas de orden psicosomático (alteraciones del sueño, cansancio, dolores de cabeza, mareos, etc.), que aquellos que creen que no lo van a perder.

En cuanto a las relaciones personales, si se compara la opinión sobre las mismas con la aparición de efectos en la salud en términos de sintomatología, las personas que dicen no disponer de relaciones positivas manifiestan un mayor grado de afectación en su salud.

En el total de la muestra, la media de horas trabajadas por semana es de 39,3. Superan la media los trabajadores del sector agrario (44,6), construcción (42,5) e industria (41,2).Son, asimismo, muy significativas las diferencias por sexos, ya que la media de los hombres llega a 42,1 mientras la de las mujeres es de 36,7, y por tipo de contrato. Los trabajadores con contrato indefinido alcanzan las 40,3 horas de media frente a las 37,6 de los que tienen otro tipo de contrato.

En cuanto a la modalidad de jornada, la mayor parte (42,9%) tiene jornada partida, con horario de mañana y tarde; un 22,5% trabaja a turnos y un 8,6% lo hace de noche.

Por sexos, los hombres ocupan con mayor frecuencia que las mujeres puestos con jornada partida (48,7% y 35,2% respectivamente), mientras las mujeres ocupan en mayor porcentaje puestos con jornada fija de mañana (32,4% frente a 20,7%).

Construcción es el sector en el que se realiza más frecuentemente jornada partida (65,2%), mientras que el trabajo fijo de noche es más habitual en industria y servicios. Por otra parte, un tercio de los entrevistados afirma trabajar los sábados y un 17,2% los domingos y festivos y casi la mitad (45,3%) asegura prolongar su jornada laboral, un 26,8% recibe por ello compensación bien económica o en tiempo libre, y el 18,5% restante lo hace sin compensación alguna.

Otros factores recogidos en la encuesta son que el tiempo de desplazamiento de casa al trabajo es en el 77,6% de treinta minutos o inferior y que un 23,8% manifiesta que su horario se adapta bien a los compromisos familiares mientras un 7% declara que no.